Año 1 - Boletín Nro 21 - viernes 6 de septiembre de 2002 |
El Arquitecto Informacional en el desarrollo web
La Arquitectura de la Información -también conocida como AI- es la base para una eficiente estructura de un sistema web. El Arquitecto Informacional es la persona cuya misión principal es hacer comprensible lo complejo, la AI solo se "ve" cuando falla.
Por Alfons Cornella. Infonomics.net
He tenido la ocasión de releer un pequeño manual sobre arquitectura de la información. La idea es que para que un web sea de utilidad, alguien tiene que haber organizado la información, de acuerdo con algún criterio, y tiene que haber diseñado algunas herramientas de navegación y de búsqueda. Un web sin organización no sólo es caótico, sino que no es usable ni es útil.
Disponer de información de interés es el primer paso para construir un sistema de información. Pero esa información no resulta útil si no está organizada de una forma coherente. Esto se ve muy claramente, por ejemplo, en centenares de web o intranets que, a pesar de que disponen de la materia prima fundamental, información potencialmente útil, esperan sin embargo a ser usada por alguien. Y es que, de igual manera que los materiales de construcción no hacen un edificio, un buen sistema de información requiere de algo más que la materia prima. Y esta necesidad de organización es cada vez más clara conforme el usuario dispone de menos tiempo para poder dedicar a moverse por las fuentes. La organización de la información es esencial para que el sistema sea útil.
Funciones Principales
La organización de la información en un sistema web es responsabilidad del Arquitecto de la Información. Más exactamente, este profesional especializado en Arquitectura Informacional tiene cuatro funciones principales.
1. Definir el objetivo del sistema: o sea, ¿Para qué servirá?, ¿Qué objetivos de la organización ayudará a satisfacer?, ¿Cómo se responde a las demandas del "propietario" del sistema?, y ¿Cómo se compaginan esas demandas con las de la audiencia que usará el sistema? (lo que quiere quién financia el sistema web y lo que necesita quien lo usa NO es siempre lo mismo).
2. Determinar qué contenidos deben incluirse en el sistema. Si se ha realizado antes una auditoría de la información, será claro que los contenidos mínimos deberán ser los que en su momento denominamos información crítica, aquella que es vital para el cumplimiento de los objetivos de los usuarios (y, en general, de la organización en la que trabajan).
3. Idear y especificar los mecanismos de organización y búsqueda en el sistema web, o sea, definir cómo los contenidos serán encontrables por los usuarios, a través de la selección de una forma de organización, de un sistema de navegación, y de búsqueda.
4. Definir una política clara, y el correspondiente plan, sobre el mantenimiento, actualización y crecimiento del sistema.
Esta diversidad de funciones podría hacer pensar que sólo un "mirlo blanco" puede ser capaz de ser un arquitecto de la información. Sin llegar a tal extremo, hay que reconocer que el arquitecto de la información requiere una formación multidisciplinaria. Debe tener conocimientos de organización de información, de informática, de gestión de organizaciones, de diseño gráfico, de marketing, de psicología de la información, de ingeniería de usabilidad y HCI (interacción hombre-máquina), etc. No es que deba ser un experto en todos los campos, pero sí conviene que conozca lo fundamental de la mayoría de ellos y, lo más importante, que esté dispuesto a aprender sobre los demás. Una visión del sistema desde perspectivas diferentes le permite captar las sutilezas que presenta todo sistema de información, donde no todo acaba con una sucesión de bits. Si es cierto que el sistema ha de estar orientado a los humanos que pueden usarlo, resulta claro porque es precisa una perspectiva multidisciplinaria.
Esta novedosa profesión abre nuevas oportunidades para los profesionales de la información más tradicionales, si entienden que, para ello, deben aprender nuevas cosas... |