| La Usabilidad del Hipertexto es relativa
POR JUAN CARLOS GARCÍA GÓMEZ - Úsalo. Usabilidad para todos
La multiplicidad de funciones y prestaciones de cualquier dispositivo es un arma de doble filo. Si el usuario lo maneja sin problemas le reportan gran beneficio y una buena experiencia de usuario. Sin embargo, si el usuario no es capaz de utilizarlo adecuadamente, o si el dispositivo no se deja utilizar adecuadamente, es posible que incluso no se pueda utilizar las funciones básicas.
Algo así ocurre con las páginas web, en general, y con el Hipertexto en particular, que es el tema que hoy nos atañe.
El diseño del concepto de Hipertexto, intuido por Vannevar Bush (1945) y acuñado por Nelson (Villa, 2004), y su posterior implantación en el web se inspira en la forma pensamiento humana: línea, salto, vuelta, nuevo salto, ideas paralelas, vuelta a la primera idea, idea relacionada, nueva línea... Esta forma de pensar es necesariamente compleja y, por tanto, tratar de representarla implica cierto grado de complejidad.
Una solución de compromiso entre complejidad abstracta y plasmación en un sistema manejable es el Hipertexto. Pero, si se fijan, estamos hablando de "plasmación", "representación", pero poco hemos dicho de "asimilación", "cognición" o "aprehensión". Es decir, el que algo sirva para representar dignamente una cosa no quiere decir, necesariamente, que sea la mejor manera para difundirla, para enseñarla, para que los demás lo entiendan.
Aún en el caso de que el Hipertexto (ya sea el del web o cualquier otro modelo) consiguiera representar casi bien el pensamiento humano, es muy discutible que a los sufridos lectores les apeteciera ver una representación bastante fiel del pensamiento de quien esto firma, no por lo elevado de la reflexión, sino más bien por lo contrario: por su dispersión, su incoherencia y la ausencia de la mínima línea argumental coherente para hacerlo digerible por los demás.
Es decir, buscar la fidelidad en la representación de la forma de pensamiento humano no tiene porqué ser algo necesariamente deseable para la mayoría de páginas web, aunque sí pueda serlo el intentar una representación muy simplificada de la misma.
Por tanto, parece que una elevada complejidad del hipertexto ofrecido al usuario será contraproducente.
Otra cuestión difícil de manejar es el grado exacto del empleo ideal del hipertexto. Como hemos visto, una cosa es un método para la representación de ideas (para lo que podría valer el hipertexto), pero la duda que emerge es si no estaremos confundiendo cuestiones. Es decir, por ejemplo, para un diseñador la mejor manera de poder incluir una cantidad enorme de enlaces en una web es emplear menús desplegables o algo por el estilo. Sin embargo, eso no es lo mejor para el usuario.
Partimos de la premisa de que estamos inmersos, al menos de momento, en una sociedad donde el modelo básico de aprendizaje se basa (aún) fundamentalmente en la lectura y, más concretamente, en la lectura secuencial.
Por tanto, para un usuario novato en la red el hipertexto presentará dificultades en su interacción física (leves si se han seguido los estándares al respecto). Sin embargo, serán las dificultades conceptuales y cognitivas las más importantes. Parece fácil saber que si se pincha en un texto azul y subrayado irás a otra página. Incluso se puede intuir la temática si el texto descriptivo del hipervínculo es lo suficientemente bueno. Pero el problema se plantea cuando la red de documentos e ideas se hace demasiado compleja para el lector. Antes de perderse ¿Cuantas páginas simultáneas puede tener abiertas? ¿Cuantas líneas argumentales paralelas a la principal puede seguir? ¿Hasta qué punto vale la pena enriquecer un texto con muchos enlaces si corremos el riesgo de abrumar al lector?.
Del otro lado, la propia filosofía del Hipertexto indica que es el usuario, en última instancia, quien elige el camino a recorrer a partir de las alternativas de construcción de la narración que el autor propone, lo que sugiere que tampoco es bueno limitar excesivamente las opciones del usuario en este aspecto.
Falta, entonces, llegar a alguna conclusión válida en cuanto a la densidad de los enlaces integrados en el texto, así como al tipo, densidad y profundidad del sistema navegacional, lo que entronca directamente con la Arquitectura de la Información.
En cuanto la densidad y profundidad del árbol de navegación, un estudio de Bernard (2002) sugiere que son más efectivos los sistemas cóncavos:
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Concave shapes (i.e., (6 x 2 x 2 x 12)) are more navigationally efficient than relatively constant shapes (i.e., (4 x 4 x 4 x 4)) of the same size and depth. Norman and Chin argue that the concave structure is an optimal design because having a larger percentage—and thus more defined—descriptor items at the beginning of a search helps the user form a more exact match between the concept related to the target item and the actual target item itself. At the terminal level, broad menus reduce the overall information uncertainty, since at this level the target items are more explicitly defined. [...]
It is further suggested that websites which have several or more levels of depth attempt to give the user the greatest number of choices at both the top and terminal levels of the site, while constricting the choices between these levels. |
En cuanto al lugar ideal para ubicar los enlaces vinculados a los conceptos citados en el texto, otro estudio de Bernard et. al. (2001) confirma la idea intuitiva de que lo que mejor funciona es incluir los enlaces integrados en el texto, mejor que en el lateral a la altura en que se mencionan (segunda mejor opción), o que agrupados en el lateral o en el pie de página.
La verdad es que no se ponen muy de acuerdo los autores que han hecho estudios al respecto. Alysson Troffer (2000) recoge la impresión de algunos de los estudiosos del tema:
- Para Mark Bersntein los problemas de desorientación provienen de la mala escritura y no de los enlaces. Bersntein afirma que no hay pruebas de que los hiperenlaces desorienten ni de que la lectura secuencial evite dicha desorientación. Su consejo es que el número de enlaces venga dado por cada situación, de modo que los documentos en los que es mejor una lectura atenta deberán llevar pocos enlaces, y que los que requieran de muchas explicaciones adicionales sí tengan un mayor número de enlaces.
- Khan y Locatis apoyan la idea de usar una baja densidad de enlaces argumentando para ello que en su estudio los mejores resultados se daban con textos con baja densidad de enlaces y, además, con éstos dispuestos en forma de lista. Si se dan más opciones de hacer clic habrá más posibilidades de error en la navegación. Además, con pocos enlaces la carga cognitiva se reduce porque el usuario está más concentrado en la búsqueda y exploración.
- Lynch y Horton muestran dos posibles problemas con los enlaces integrados: Interfieren el flujo narrativo, invitando al lector a irse a otro sitio, y no siempre se consigue que los rótulos de los enlaces sean lo suficientemente claros como para hacerse una idea del contenido del otro documento.
- Finalmente el propio Bersntein aporta sus razones, bajo el lema "menos es más", para usar una baja densidad de enlaces:
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- Muchos enlaces pueden confundir a los lectores al introducir temas tangenciales.
- El autor debe ser un filtro (el famoso Gatekeeper de los mass media) y seleccionar los enlaces para el lector.
- Además, un alto número de éstos propicia el error y pérdida de tiempo
- Si no se quiere interrumpir a un lector en un punto determinado lo mejor es no poner ahí un enlace.
- No todo lo que puede ser enlazado debe ser enlazado [esto vale una buena reflexión]
- No obstante, es bueno proporcionar enlaces externos, pues ello proporciona una ventaja competitiva sobre el resto de sitios.
- Sin embargo, la razón más sorprendente que aporta Bernstein para ser tacaño con el número de enlaces es "¿Porqué invitar a tus lectores a abandonar tu sitio? Podrían no volver nunca" [sic]. |
Después de todo lo que decía Berstein antes de esta frase uno no tiene claro si esto lo dice como ironía o va en serio, pero desacredita bastante lo demás que se dice en ése artículo.
Parece intuirse por lo anterior que no hay una fórmula mágica que indique la densidad ideal, y que la experiencia del usuario ha de marcar, en gran medida, qué densidad de enlace es la adecuada. No en vano, el Hipertexto es una convención artificial, que subvierte el tradicional proceso de lectura secuencial. Un internauta experto podrá manejar sin problemas un texto con gran densidad de enlaces, e incluso agradecerá dicha riqueza hipertextual, pero ese mismo texto podría desorientar profundamente a un usuario novato, no acostumbrado a trabajar con 10 ventanas (o pestañas) de navegador simultáneamente.
Nosotros nos quedamos con una fórmula mixta: pocos enlaces integrados en el texto, los fundamentales, y el resto aparte, en forma de listado en un lateral. Un ejemplo de esta práctica lo llevan a cabo algunos diarios digitales, especialmente el diario El Mundo. No es raro que este diario incluya algún enlace integrado en el texto de la noticia y, en forma de despiece, el resto de enlaces a noticias o temas relacionados. Un ejemplo cualquiera puede ser una noticia, en este caso una del 21 de diciembre de 2004: "Los líderes chiíes llaman a la calma tras la oleada de atentados contra su comunidad en Kerbala y Nayaf". Esa noticia contiene un enlace integrado, una infografía y un despiece con un enlace a una noticia relacionada y a un especial.
Por otro lado, tal vez funcionarían mejor los sistemas de hipertexto si, en lugar de limitarnos a hiperenlazar páginas (o nodos) previamente creados, empleáramos una percepción más global a la hora de creación de documentos, de manera que se editaran en el mismo proceso creativo los diversos nodos de un mismo sistema, al tiempo que se crean los hiperenlaces entre ellos pues, no en vano el 25% del éxito de un sistema hipermedia es la elaboración documental (Pastor y Saorín, 1998). [La importancia de los contenidos es obvia, y queda como tema pendiente para el futuro]
Para empezar a poner algunas ideas en práctica, ahí van, a modo de recordatorio, algunas recomendaciones básicas en relación a los enlaces, extraídas de Detalles de usabilidad en los enlaces de Joaquín Martí (7bites) y basadas, sobre todo, en el respeto a los estándares:
- Enlaces subrayados y de color azul.
- Distintos colores según el estado del enlace.
- Innovaciones [no estándar] en el uso de enlaces, como los iconos que indican si un enlace es externo, o las capas semi transparentes que explican el contenido del enlace.
- Mantener el tamaño del enlace al pasar el ratón (que en estado hover no cambie el grosor del texto).
- No usar JavaScript en la barra de estado cuando se coloca el cursor sobre el enlace.
- No usar enlaces mediante JavaScript.
- Enlaces integrados en el texto.
- Listas de enlaces. Cuando se precise un listado de enlaces lo mejor es utilizar el elemento lista de HTML.
Por su parte, César Martín aporta algunas cuestiones de detalle sobre el subrayado de los enlaces y su importancia para que el sitio funcione bien: algo tan simple como identificar lo que es un enlace de un elemento de separación (cambiando el color del elemento de separación p.e.) puede ser la diferencia entre que un sitio funcione bien o no lo haga.
Original en:
http://usalo.blogspot.com/2004/12/la-usabilidad-del-hipertexto-es.html
Artículos:
- Bernadr, M. et. al. (2001). Where Should You Put the Links? A Comparison of Four Locations. Usability News.
- Bernard, Michael L. (2002). Examining the Effects of Hypertext Shape on User Performance. Usability News.
- EDUTEKA (2003). Hipertexto: Qué es y cómo utilizarlo para escribir en medios electrónicos.
- Hassan Montero, Yusef (2002). Diseño Hipermedia centrado en el usuario. Nosolousabilidad.
- Martí García, J. Detalles de usabilidad en los enlaces. 7bites.
- Martín, César (2004). Subrayar enlaces. Cuidar los detalles. Master-NET.
- Pastor y Saorín (1998). La escritura hipermedia. Cuadernos de Documentación Multimedia.
- Troffer, Alysson (2000). Writing Effectively Online: How to Compose Hypertext. Link Density Issues and Tips.
- Vannevar Bush (1945). As We May Think
- Villa, Luis (2004). Historia del Hipertexto: Memex
- Villa, Luis (2004). Historia del Hipertexto: Xanadú
Original en:
http://usalo.blogspot.com/2004/12/la-usabilidad-del-hipertexto-es.html |