¿Qué es un Diseñador Web? - 1ra parte
Los conceptos tan populares en la actualidad de usabilidad, accesibilidad y navegabilidad son estudiados y resueltos por los diseñadores web y afectan directamente, y con un gran peso específico, a la reacción que van a tener los usuarios de la aplicación web, a su experiencia como usuarios y a su satisfacción en el contacto con el producto
Por Luciano Moreno. Webmaster de HTMLWeb
Uno de los conceptos más ambiguos que se manejan en el mundo del desarrollo de aplicaciones web es el de diseñador web, ambigüedad que origina una pérdida de valor al papel que los diseñadores web desempeñan en cualquier desarrollo. Nada más lejos de la realidad. Es fundamental que una aplicación web funcione, que realice a la perfección aquellos procesos para las cuales ha sido concebida, lo que pasa por un buen trabajo de programación, de acceso a bases de datos, de realización perfecta de transacciones. Pero cuando todo está preparado y las páginas web se ponen en Internet, accesibles al mundo, lo que se van a encontrar los visitantes va a ser una interfaz de usuario concebida, construida y perfeccionada por uno o más diseñadores web.
Los conceptos tan populares en la actualidad de usabilidad, accesibilidad, navegabilidad, etc., son estudiados y resueltos por los diseñadores web (si no es hecho por especialistas en cada tema; todo depende del presupuesto material y temporal del proyecto), y afectan directamente, y con un gran peso específico, a la reacción que van a tener los usuarios de la aplicación web, a su experiencia como usuarios y a su satisfacción en el contacto con el producto, lo que derivará en una mayor o menor efectividad del mismo.
Si consideramos una tienda virtual, no cabe duda en que su principal objetivo es vender. Puede tener un motor interno perfecto, realizando transacciones de forma rápida y precisa, gestionando pedidos, cobros y distribución de forma precisa. Pero si los usuarios no encuentran los productos cuando entran en la tienda, si no pueden realizar los pedidos de forma rápida y clara, si no quedan satisfechos con el entorno que se les ofrece, no habrá venta alguna, y la tienda quebrará.
Y un razonamiento análogo puede ser aplicado a cualquier sitio web: portales, buscadores, páginas corporativas, etc.
Vamos a dar un repaso a la evolución de las interfaces de usuario, culminando en aquellas destinadas a la web, y al papel que cada profesional tiene en el proceso de desarrollo de una aplicación web.
Programadores e interfaces web
El papel de la programación y de los programadores en el desarrollo de toda aplicación informática es fundamental. Las computadoras son máquinas con una velocidad de proceso y una capacidad de memoria cada vez mayores, capaces de realizar varias tareas a la vez, atendiendo a diferentes usuarios al mismo tiempo. Pero son sólo eso, máquinas, a las que hay que decirles todo lo que deben hacer, paso a paso y de forma precisa.
Se hace necesario entonces la presencia de técnicos capacitados para establecer de una manera sistemática y estructurada las funciones que debe desempeñar la computadora para llegar a la meta deseada. En este trabajo, los programadores son verdaderos genios, capaces de conseguir que una máquina responda adecuadamente ante toda posible acción del usuario de la aplicación.
Ahora bien, una cosa es tratar con una máquina de forma estructurada y lógica para conseguir que una aplicación web funcione como debe, y otra muy diferente tratar con los usuarios de esa aplicación, con personas sujetas a estados de ánimo y circunstancias imprevisibles, que en la mayoría de los casos tienen conocimientos escasos de informática y han tenido pocas experiencias en Internet.
Este es uno de los principales motivos que hacen que una interfaz web, pensada y diseñada por un programador esté condenada al fracaso (salvo en aquellos casos en los que el programador sea también un diseñador web preparado), al adaptarse a la máquina, no al usuario.
Otro aspecto importante a considerar es la forma de pensar de un programador, orientada más a lo posible que a lo probable. Esto origina que los programadores estén siempre preguntándose qué puede ocurrir en cada uno de los pasos de un proceso, lo que les hace dividir éste en subprocesos, y estos en otros, resultando al final una cadena interminable de operaciones para conseguir un propósito cualquiera. Este "vicio" lo exportan luego a la interfaz de usuario, resultando un mundo complicado y difícil.
El usuario normal de un sitio web piensa de otra forma. Está más orientado a los objetivos prácticos que a los procesos mentales, y además busca rapidez y facilidad de uso. Como consecuencia, si encuentra dificultades a la hora de localizar la información que desea en un sitio web, lo abandona si miramientos.
Podemos afirmar entonces que no es buena idea que la interfaz de usuario de un sitio web, la estructuración de la información que contiene y la forma de acceso a la misma sean concebidos por programadores. (continúa en la próxima edición) |